El Covid-19 sigue golpeando al transporte marítimo

by Luciano Raimondi

El avance en la vacunación contra el Covid-19 en los principales países hace a muchos pensar que están cerca de solucionarse las dificultades que la pandemia provocó en la economía global. Sin embargo, la industria del transporte marítimo aún está lejos de alcanzar la normalidad.

Un brote de coronavirus en la provincia china de Guangdong causó una congestión aguda en los puertos de la región, razón por la cual los envíos se retrasaron y se exacerbaron las tensiones dentro de las cadenas de suministro a nivel global. A tal punto que hasta podrían verse afectadas las entregas navideñas de fin de año.

Asimismo, unos 80 km al norte de Hong Kong, la Terminal Internacional de Contenedores de Yantian desde finales de mayo ha estado funcionando a una fracción de su capacidad, con operaciones limitadas debido al control de la propagación del virus. Esto generó una grave congestión, con decenas de barcos esperando un espacio disponible.

Pero los trastornos para el sector no se circunscriben solo a lo ocurrido en el país asiático. Las empresas navieras han estado luchando para hacer frente a las importantes fluctuaciones de la demanda provocadas por la pandemia, así como a las consecuencias del bloqueo del Canal de Suéz.

El cierre retrasó cientos de barcos. Pero cuando reabrió, la llegada de los buques ocasionó un nuevo atasco en centros europeos como Rotterdam y Amberes.

La naturaleza globalizada del rubro significa que los problemas en una región pueden tener un efecto dominó en todo el planeta durante varios meses

Es por eso que, para los minoristas, esto plantea la posibilidad real de una escasez de productos antes de las compras navideñas.

Justamente, desde la industria sostienen que uno de los inconvenientes en este momento, que está incidiendo en la congestión, es el hecho de que ya se sabe que los plazos de entrega son muy lentos, y por eso muchos ya están reservando sus artículos para las fiestas. Así las cosas, la pandemia es algo que está lejos de culminar y siguen siendo demasiados los interrogantes de cara al futuro.

Fuente: La Nación