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(CNN Business) –– El estricto confinamiento en Shanghái, China, por un rebrote de covid-19 ahora aumenta la presión sobre las cadenas de suministro globales.

Este viernes, Shanghái extendió las restricciones en muchos lugares de ciudad, que es el hogar del centro financiero de China y uno de los puertos más activos del mundo. De hecho, el puerto de Shanghái ya había sufrido grandes retrasos. Por lo que ampliar las medidas contra el covid-19 puede empeorar la congestión e incrementar aún más los costos de transporte, según los expertos.

Efectos del confinamiento en Shanghái.

Estas restricciones han causado retrasos importantes en el puerto, ubicado en la parte oriental de la ciudad, que ya de por sí estaba congestionado. Se trata del puerto de contenedores más activo del mundo: maneja cuatro veces más el volumen que llegó puerto de Los Ángeles en 2021, según datos de las autoridades portuarias de ambas ciudades.

VesselsValue, un proveedor de datos de transporte marítimo mundial, dijo que el número de buques que esperan cargar o descargar en el puerto de Shanghái se ha disparado a más de 300 esta semana. La cifra representa un aumento de casi cinco veces más que en las últimas dos semanas y media.

Advierten sobre aumento de costos.

Maersk, una de las principales empresas de transporte de contenedores, también advirtió que el confinamiento en Shanghái puede causar retrasos en el transporte. Además de mayores costos.

“El servicio de transporte dentro y fuera de Shanghái resultará gravemente afectado en un 30% debido al cierre total de las áreas de Pudong y Puxi”, informó Maersk este lunes en un aviso a sus clientes. Shanghái está separada en dos partes, Pudong y Puxi, por el río Huangpu.

“Como consecuencia habrá un mayor tiempo de entrega y un posible aumento de los costos de transporte”, añadió.

Por su parte, el gobierno de la ciudad ha dicho que las operaciones de carga de mercancías continuarán con normalidad a pesar del confinamiento.

El Grupo Portuario Internacional de Shanghái, que gestiona el puerto, dijo el mes pasado que implementarían “sistema de bucle cerrado”, el cual exige que los empleados permanezcan en áreas específicas y se adhieran a ciertos protocolos para evitar la propagación del coronavirus.

Sin embargo, debido a las restricciones de viaje, las prolongadas esperas en los puestos de control, los requisitos de pruebas de detección y la posible cuarentena a su regreso, muchos camioneros han tenido dificultades para hacer llegar a tiempo los contenedores de carga al puerto, según el medio de comunicación estatal The Paper.

Un problema global.

La congestión en Shanghái implica malas noticias para los consumidores y las empresas de todo el mundo.

“El confinamiento de la ciudad de Shanghái es un revés para la cadena de suministro mundial, ya afectada por las tensiones geopolíticas”, escribió Bansi Madhavani, economista principal de ANZ Research, en un informe este viernes.

Aunque el puerto de Shanghái continúa operando, actividades como el almacenamiento y la dotación de personal resultarán afectadas, lo que causará retrasos, dijo Madhavani. Y añadió que el transporte entre países también podría sufrir obstáculos.

“Estas restricciones podrían… disparar los precios de las cargas”, afirmó Madhavani.