
El Gobierno argentino oficializó en Washington la firma del Acuerdo de Comercio e Inversión Recíproco con los Estados Unidos, un pacto que abarca 8 puntos centrales relativos a la eliminación de aranceles, el aumento de exportaciones de carne vacuna y la promoción de inversiones en sectores productivos y tecnológicos.
El Gobierno de Argentina anunció la firma del Acuerdo de Comercio e Inversión Recíproco con los Estados Unidos en Washington, un tratado que, según fuentes oficiales, prevé la eliminación de aranceles recíprocos, la ampliación de la cuota de carne vacuna con acceso preferencial y nuevos compromisos en materia de inversiones y comercio tecnológico.
La Cancillería argentina difundió un resumen del documento tras su firma, después de que el propio canciller Pablo Quirno participara del acto de rúbrica en la capital estadounidense. El acuerdo, que sigue a un marco inicial firmado en noviembre pasado, abarca distintos sectores productivos y comerciales, e introduce cambios que las autoridades describen como esenciales para potenciar el intercambio bilateral.
Entre los puntos más relevantes, el Gobierno indicó que «Estados Unidos eliminará los aranceles recíprocos para 1.675 productos argentinos en una amplia gama de sectores productivos, lo que permitirá recuperar exportaciones por 1.013 millones de dólares». Esta medida fue destacada por las autoridades como un factor clave para mejorar la inserción de Argentina en las cadenas de suministro y generar nuevas oportunidades para exportadores locales, así como para abrir nuevos mercados gracias a mejores condiciones de acceso.
Uno de los componentes destacados del acuerdo es la ampliación sin precedentes de la cuota de carne bovina con acceso preferencial a los Estados Unidos. El comunicado oficial precisó que se concederá un cupo de 100.000 toneladas para esa exportación, lo que representa un incremento significativo respecto de las 20.000 toneladas previas. Según el Gobierno, esto podría traducirse en un aumento estimado de producción exportable y de ingresos para el sector.
El entendimiento también contempla un compromiso por parte del Gobierno estadounidense de revisar oportunamente los aranceles al acero y al aluminio establecidos bajo la Sección 232 de la legislación comercial de ese país, una decisión que fue mencionada explícitamente en el texto difundido oficialmente.
En materia de inversiones, Estados Unidos se comprometió a respaldar el financiamiento de inversiones en sectores críticos de Argentina a través de instituciones como el Banco de Exportaciones e Importaciones (EXIM Bank) y la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional (DFC), siempre en colaboración con el sector privado estadounidense.
or su parte, Argentina también asumió compromisos arancelarios como condición del acuerdo. El gobierno informó que eliminará aranceles para 221 posiciones arancelarias, que abarcan bienes como maquinaria, material de transporte, dispositivos médicos y productos químicos. Asimismo, se reducirá al 2% otras 20 posiciones, principalmente relacionadas con autopartes, y se otorgarán cuotas para vehículos, carne y otros productos agrícolas.
En el ámbito del comercio digital, el pacto establece un marco considerado favorable para las actividades de startups, fintechs y empresas tecnológicas, con la intención de generar un entorno estable y seguro que incentive la innovación y las inversiones en el sector.
El documento también responde a pedidos previos de Estados Unidos sobre la adopción de estándares internacionales más modernos en materia de propiedad intelectual, con el objetivo de profundizar la desburocratización del sector y ampliar oportunidades para la innovación.
Según el Gobierno argentino, este acuerdo es el primer instrumento de estas características en la región que incorpora compromisos específicos sobre inversiones, y destaca que Estados Unidos cuenta con más de 330 empresas operando en el país. En conjunto, se señala que «fortalece el perfil exportador argentino, promueve el aumento del intercambio comercial y genera mejores condiciones para la llegada de inversiones de largo plazo».
El tratado firmado en Washington fue descrito por las autoridades como un paso significativo en la relación comercial bilateral, con la expectativa de profundizar la apertura económica, incentivar el crecimiento de exportaciones y consolidar la presencia de Argentina en mercados estratégicos del exterior.
