El Acuerdo Mercosur-Unión Europea será el mayor acuerdo comercial del mundo, creando un mercado de más de 700 millones de personas, representando alrededor del 35% del comercio internacional, y eliminando o reduciendo los aranceles en más del 90% del comercio bilateral.
Después de más de 25 años de negociaciones, una mayoría de países se expresó a favor del acuerdo pese al rechazo de los agricultores europeos. Establecerá la mayor zona de libre comercio del mundo.
Hubo 21 países que votaron a favor, siendo los más importantes de ellos Alemania, España e Italia. Los que votaron en contra fueron Francia, Polonia, Austria, Irlanda y Hungría. El único país que se abstuvo fue Bélgica.
Se presume que viajará con motivo de la firma la principal representante del bloque europeo, que es la presidenta del Consejo Europeo, Ursula von der Leyen, que ya había estado en diciembre del 2024 para la Cumbre de Presidentes del Mercosur realizada en Uruguay.
El presidente Javier Milei tiene la agenda libre ese día para viajar y crece la posibilidad de que ese día también figuren los respectivos jefes de Estado. “Siguen las buenas noticias”, posteó en X. El primero en pronunciarse fue el brasileño Lula da Silva, quien sostuvo que “el acuerdo implica el apoyo al comercio internacional como motor del crecimiento económico, beneficiando a ambos bloques”.
Por su parte, el embajador de la Unión Europea en Argentina, Erik Høeg, celebró la decisión del Consejo de la UE: “Estamos muy cerca de concretar un acuerdo histórico que abrirá nuevas oportunidades para la UE, Argentina y el Mercosur y fortalecerá una asociación de beneficio mutuo y valores compartidos”.
Los avances que se comunicaron desde la Unión Europea en los últimos días hicieron que las diferentes cancillerías del Mercosur comenzaran a debatir sobre el día de la rúbrica y la foto histórica de la concreción de las negociaciones
Esta mañana los rumores se convirtieron en realidad. Por la mañana, diferentes agencias internacionales comunicaron que en el Consejo de Representantes, integrado por los 27 embajadores de los países miembro de la Unión Europea, habían comunicado los votos que iban a realizar.
Días atrás, la presidencia pro tempore del Mercosur (que preside Paraguay), envió una carta a los coordinadores de las negociaciones en Argentina, Brasil y Uruguay para que estén atentos al arribo de los textos finales como gesto definitivo para comenzar la organización de la “eventual ceremonia de firma del acuerdo”.
Las negociaciones que había entre países de Europa impidieron que el acuerdo se firme en diciembre, tal y como querían el presidente de Brasil, Lula da Silva, y la presidenta del Consejo Europeo, Ursula von der Leyen. Frente a una eventual fecha que se había hablado por entonces, convinieron pasarla para el lunes 12 de enero, aunque sin tener un panorama certero.
¿De qué se trata el Acuerdo Mercosur-Unión Europea?
El Acuerdo UE-Mercosur es un tratado político y comercial entre la Unión Europea y los países del Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay) que busca fortalecer las relaciones entre ambas regiones mediante la apertura de mercados y la cooperación política.
En su documento, el acuerdo sostiene tres pilares fundamentales: el diálogo político y promoción de los derechos humanos, la cooperación en ámbitos económico, social y ambiental, y la liberalización del comercio de bienes, servicios e inversiones. Ahora aprobado, es el mayor acuerdo de libre comercio celebrado por el Mercosur y creará un mercado integrado con más de 700 millones de personas, representando cerca del 35% del comercio global y más del 30% del PIB mundial.
En el aspecto comercial, el Acuerdo prevé la eliminación de la mayoría de los aranceles entre ambos bloques, facilitando el acceso preferencial de productos del Mercosur a Europa, especialmente del sector agroindustrial, y viceversa. Además, incluye cuotas para exportaciones de carne, maíz y etanol, y regula el acceso mutuo para servicios y compras públicas. Un elemento destacado es el reconocimiento de indicaciones geográficas de productos regionales, beneficiando la valorización de productos locales en ambos mercados.
El proceso de ratificación requiere la aprobación tanto del Parlamento Europeo como de los parlamentos de los países del Mercosur. Se espera que, si no hay retrasos, entre en vigor a finales de 2026. Para Argentina y el resto del Mercosur, los beneficios incluyen el incremento de exportaciones, recuperación de preferencias comerciales, reducción de costos industriales, impulso a las pymes, protección de productos regionales y acceso a programas de cooperación y fondos europeos. Sin embargo, la negociación ha sido larga (más de 25 años), debido a desacuerdos estructurales, crisis económicas y preocupaciones ambientales.